Huerta, vivero y mermeladas, son propuestas que buscan el desarrollo de experiencias que eduquen y produzcan al mismo tiempo, apuntando a una intervención que promueva la participación activa y comprometida de los adolescentes, de modo que, a través de un trabajo en conjunto, podamos alcanzar un objetivo central que es el aprendizaje de distintos saberes, actitudes y habilidades. Todo esto en el marco de concebir una educación integral. “Esta concepción de educación integral no niega ni ignora al hombre como sujeto activo en los procesos de producción, sino todo lo contrario. Concibe el trabajo como actividad social y cultural que dignifica la vida del hombre, que contribuye a su humanización en la medida que transforma su pasividad en participación, su ignorancia y sumisión en actitud crítica y reflexiva, su postura individualista y egoísta en construcción con sentido solidario y cooperativo.” (fundamentos, borrador nuevo programa escolar).
De este modo nos proponemos recuperar la confianza en el adolescente como sujeto de posibilidad, de imaginación , creatividad y contribuirá a valorar la búsqueda de fines comunes . Decimos recuperar porque consideramos que estamos ante “una sociedad fuertemente segmentada, fragmentada hasta el extremo del individualismo y la competitividad promovidos por un modelo capitalista que deshumaniza a través de la pérdida de la historicidad, la subjetividad y el descreimiento en las utopías. “ (borrador nuevo programa escolar)
Esta propuesta, además, esta basada en la necesidad del Centro Juvenil de acompañar con propuestas concretas, a adolescentes que desarrollan determinadas características de sobrevivencia en contexto de pobreza. Enseñar a que vean y vivencien la posibilidad de hacer algo útil, es mostrarles un camino hacia el "yo si puedo", superando las barreras de una autoestima dañada, por distintas frustraciones de su vida cotidiana. Y como dice Paulo Freire "....enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción...”FREIRE, P. – Pedagogía de la autonomía. Siglo XXI Editores. México 1998, p. 47
Se ha venido trabajando y hemos alcanzado producciones bien visibles y útiles, como dulces y conservas, entre otras. Hemos favorecido cursos sobre huerta realizados desde el Área Social del Comunal; incorporamos a jóvenes a Comunidad del Sur en un proyecto de huerta anual y se han mantenido hasta el final. Seguiremos trabajando en esta opción, y nos parece conveniente seguir articulando un trabajo en red a distintos niveles (dentro y fuera del Centro) como forma de trabajo cooperativo y solidario. En tal sentido, se trabajara en coordinación con otros espacios en donde se pueda aportar y recibir, como forma de desarrollo sustentable y saludable. Consideramos que de este modo estamos trabajando sobre la idea de concebir al ser adolescente, en un proceso de concientización, de su lugar en el mundo y la posibilidad de transformarlo.
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